Para aprovechar mejor los recorridos, es recomendable contar con un par de binoculares y, si es posible, una cámara fotográfica. A su vez, una libreta de notas puede resultar muy útil para registrar los detalles de las observaciones realizadas.
El turista que se precie de respetar la naturaleza debe ser escrupuloso en guardar las leyes y reglamentos vigentes en las áreas protegidas.
No debe molestar a los animales ni provocarlos para hacerlos reaccionar. No debe arrojar residuos en el suelo o en el agua, ni encender fuego donde exista peligro de provocar un incendio.
Aquellos caminos sinuosos, de balastro y carentes de señalización es necesario recorrerlos con especial prudencia.
Los deportes náuticos motorizados perjudican el ambiente de lagunas protegidas, y la circulación en vehículos todo-terreno sobre los médanos afecta esos frágiles ecosistemas.
Observando aves
Para realizar una salida de campo con la intención de observar aves se debe contar con un mínimo de equipamiento: un par de binoculares, una buena guía de identificación de aves de la región que se piensa visitar, una libreta para llevar un registro de las observaciones, una cámara fotográfica.
En aquellos ambientes abiertos, como la costa, lagunas y bañados puede ser útil un telescopio, para la observación en este caso es indispensable utilizar un trípode.
Las horas más apropiadas para la observación son las primeras horas de la mañana y las últimas de la tarde, ya que son los momentos del día en que las aves están más activas.
Sol y playa
La temporada de verano en Uruguay y por lo tanto la mejor época para realizar actividades en la costa son los meses de diciembre, enero, febrero y marzo.